VERSO EN VUELO LIBRE

VERSO EN VUELO LIBRE

Con motivo del Día del Libro 2019, os queremos pedir vuestra colaboración. Nos gustaría que nos enviarais un poema de entre cinco y diez versos -en cualquier tipo de verso- y cuyo tema esté relacionado con el libro y su mundo, o con cualquier lectura de uno de ellos.

Los poemas, con la indicación del nombre del autor, podéis ponerlos en los comentarios de esta misma página hasta el 23 de abril. El autor del poema que más nos guste, recibirá un lote de libros de nuestro departamento de Actividades Culturales.

También haremos una selección de los mejores que publicaremos en estas páginas.

24 Respuestas a “VERSO EN VUELO LIBRE

  1. … Las tardes de Cernuda entre olas azules,
    las fantasías de Rubén,
    las noches de Virginia entre bosques perdidos.
    Todas aquellas lecturas,
    que se me anudan en la garganta,
    que hilvanan mi dolor
    como un amante imposible,
    me seducen esta noche triste,
    tristísima,
    en el recuerdo del no te tengo…

  2. ¿Es el libro la cárcel del poema
    o es el viento de cortezas de árbol que lo libera,
    que cuenta cómo es un árbol
    y su cárcel de patio
    a quienes quieran olerlo
    con todos los sentidos y los ojos cerrados?

  3. MARÍA JOSÉ ORTÉS PINEDA.

    Hojas por ojos que cabalgan
    en noches eternas.
    Idilios cruzados,
    tras el rasgueo de un folio.
    ¿Qué pasará con esas palabras,
    que caen
    hacia atrás,
    olvidadas del dueño?,
    silencios del alma.

  4. Ángeles Sánchez Gandarillas

    «MARCAPÁGINAS»

    Te abrigas con hojas
    en mundos impresos.
    Son alas que danzan contigo
    mostrando prodigios, historias,
    reflejos de vida
    volviendo al presente.
    Tu eres frontera y recuerdo,
    tú eres, sin fin, mi memoria:
    tú eres el punto de libro.

  5. Te amontonas entre mis paredes
    y por tu culpa río y lloro.
    Aprendí a leerte pronto,
    -no podía esperar-
    ¿qué contarán estas letras?
    Crecí contigo y me hiciste crecer,
    me hiciste curiosa,
    me hiciste preguntona.
    Sigo leyéndote y sigo creciendo,
    gracias libro, gracias.

  6. Juan Ramón Sánchez Cuesta

    Dame letras y te daré palabras,
    dame palabras y te daré historias,
    dame historias y te daré libros,
    dame libros y te daré bibliotecas,
    dame bibliotecas y te daré conocimiento,
    dame conocimiento y te daré…
    Que te daré si tú me das todo?

  7. Olías a nuevo
    A septiembre
    A estrenar

    Te leí
    Renacido
    Desnudando palabras entre líneas

    Te encontré
    Manido
    Amarilleando una biblioteca

    Te perdí
    Apagado
    Aburriendo una pantalla

  8. «Experiencias Infinitas»
    No arrincones tus anhelos
    abre un libro, un autor
    vive, sueña, llora
    tu alma es un clamor.
    Muchas rutas y aventuras
    a través de tus retinas
    ríos de historias, cuentos y fábulas.

  9. Miro tu cara
    que es un misterio
    ¿que sorpresas me guardas?
    respiro hasta lo más hondo
    antes de abrir tu vida
    pues vidas siempre hay dentro
    llorar, reír, amar, sufrir
    cuanto me has enseñado
    y alejado de tristes pensamientos
    soñar, volar, viajar, eres inmenso
    amigo y compañero
    en la soledad y el silencio
    no nos cambies ni olvides
    por esos nuevos inventos
    gracias por los que escriben en tus adentros.

  10. En mis días y noches en cama
    por la enfermedad, la debilidad, postrada
    fui Alicia y Sandokán,
    el Principito y Alonso Quijano,
    fui Tarzán, Robinson y Jane Eyre
    y fui mucho más, fui libre.

  11. Abrí las páginas , los mares del sur inundaron mi cuarto.
    Abordo del Mariana, fui uno de los más temibles piratas de Monpracen.
    Dí la vuelta al mundo y viajé al centro de la tierra.
    Apago la luz.
    No temo a nada, mis nuevos amigos me acompañan siempre en mis sueños.

  12. En el despunte del alba
    De un otoño cualquiera
    Se despliegan las hojas
    Que con el céfiro vuelan.
    Y un verso libre se eleva
    Desde el fondo de mi alma,
    Abandonando a la estrofa
    De aquel libro de cien poemas.

  13. Mª Elena López de la Cuadra

    Letras que saben a música
    En una búsqueda interior
    Perfume a Madre Tierra
    Árbol, bosque
    ¿Está justificado en tu caso
    El papel empleado,
    El talo de tus entrañas?
    Nos sé
    El hombre hace tanta sinrazón
    Una más
    Una vida por mil
    Un árbol por mil historias
    Su eterna encrucijada.

  14. Leo cuando me equivoco
    y cuando no, leo
    para descubrir y descubrirme
    en un mundo que me oculta.

    Para tomar las páginas en mis dedos leo,
    mientras ellas dan luz a mi existencia.
    Para saber que no estoy sola, que
    alguna persona como yo lo escribió.

  15. Señorita, ¡véndame un libro!

    Que haga que me calme
    Que me dé de comer
    Que me huela a letra impresa
    O a rancio de yacer

    Que me quite del quehacer
    Que haga que no importen
    El tener, el merecer
    El ser un pobre Don Quijote

    Y yo prometo
    Que cuando termine
    Y sea huérfano otra vez
    Y me invada el vacío
    Y vuelva a tener sed
    Habrá merecido la pena
    Y no me arrepentiré
    Aunque no pueda dormirme
    Y no tenga qué leer

  16. José Granados García

    Frágil: las llamas te pueden.
    Fuerte: palabras contienes.
    Genial: las mentes sacudes.

    Frágil: el agua te ahoga.
    Fuerte: promueves ideas.
    Genial: los sueños consigues.

  17. Nadando en tus mares,
    he paseado por el bosque con Siddharta
    y con Machado por el Duero.

    Navegando entre tus páginas,
    conversando con Lolita
    fuimos conscientes de que,
    cien años de soledad
    no son suficientes para admirar
    la insoportable levedad del ser.

  18. Lasciate ogni speranza voi ch’entrate
    debiera aparecer como advertencia
    en la portada de cada gran libro.
    Infierno, Purgatorio o Paraíso,
    serán sus nueve círculos la clave,
    te verás desarmada y desalmada
    en la red que te arrastra y te sacude.
    No esperes salir indemne del viaje:
    nunca nada volverá a ser igual.

  19. No me gusta empezar un libro nuevo
    Es como tener que empezar una nueva vida:
    Nueva gente, nuevos ambientes, empezar de cero.
    Pero conforme empiezo a vivirlo, a descubrir
    Sus gentes, sus costumbres, sus historias… ya me he metido, de lleno.
    Empiezo a vivir en sus páginas, y a preocuparme por ellos.
    Y por cuánto queda y qué pasará al final del viaje.
    Y el final del viaje llega, y entonces
    lo que no me gusta es no poder quedarme.

  20. Mª Elena López de la Cuadra

    Madre Tierra II

    Letras que saben a música
    En una búsqueda interior
    Perfume a Madre Tierra
    ¿Cómo no abandonarme
    A tus páginas,
    Tu perfume?
    ¿Si contienes tantas vidas
    Como existe imaginación?
    Me abandono a tus letras
    A pesar de la sinrazón
    A pesar del papel
    A pesar del talo de árboles
    ¿Podremos algún día
    Aunar cuidado de la Madre Tierra
    Y sabiduría?
    Libro al fin y al cabo
    Porque leer
    Es lo que verdaderamente da el poder
    Interpretar los signos
    ¿Que de prodigio se produce en nuestro ser?
    Un milagro,
    El milagro de la Madre Tierra

  21. Si fuesen mías las historias,
    No estaría tan celoso,
    Del calor que me das,
    Sentido amigo rugoso.

    Recuerdas a la vida,
    Blanca y negra escrita,
    Y por nadie conocida.

    Dénme el aire al pasar,
    Tus suaves hojas mecidas.
    Que el día al acabar,
    Por estrellas serán vencidas.

  22. Abro al azar
    una de tus páginas
    empolvadas,
    y aspiro el aroma
    de tus letras inclinadas
    sobre amarillentas hojas
    raídas esquinas numeradas,
    y rozan mis dedos
    lentos
    los bordes de tu oscura coraza.

  23. Hay veces
    que el insomnio
    se transforma
    en una noche eterna,
    sin sueños…,
    donde la vida
    es sólo un vagar
    de las horas
    y el incesante martilleo
    del segundero
    marca un final
    que nunca acaba
    y un principio
    que nunca empieza…

    Palacios del Valle (04/11/2013;8,25 a.m)

  24. -Poeta.

    Yo soy la dura roca y tú la ola,
    yo tierra yerma y tú fértil llanura,
    yo triste ocaso tú feliz aurora
    yo la aspereza y tú, tú la ternura.

    Tú abrazo de calor, yo frío hielo,
    tú el acuerdo de paz, yo la disputa,
    tú eres blanco algodón, yo negro cuero,
    tú el amante gentil y yo la puta.

    Me beberé la tinta de tus versos
    prometo no dañarte compañero.

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